Prosecco: El fenómeno que está redefiniendo el mercado global del espumoso

En los últimos años, el mundo del vino ha vivido un cambio silencioso pero contundente: el Prosecco se convirtió en el espumoso más dinámico, popular y rentable del planeta. Lo que comenzó como una tendencia europea terminó transformándose en un fenómeno global que hoy desplaza —en ritmo de crecimiento— incluso al histórico Champagne y al tradicional Cava.

Desde 2017, el mercado internacional del espumoso no ha parado de crecer:

  • +4,8 % en valor
  • +1,9 % en volumen

Una categoría que se mantiene estable, firme y deseada, incluso en contextos económicos desafiantes. Pero dentro de ese crecimiento general, hay un protagonista absoluto: Italia.


El ascenso imparable del Prosecco

El Prosecco no solo creció: explotó.
En siete años, sus cifras son directamente extraordinarias:

  • +129 % en valor
  • +107 % en volumen

Un desempeño que supera ampliamente al Champagne (+36 % en valor / +1 % en volumen) y que deja al Cava lejos en la comparación (+2 % en valor / –13 % en volumen).

En pocas palabras: Italia domina la fiesta.


¿Por qué Prosecco arrasa?

Hay una combinación de factores que lo convierte en el espumoso perfecto para el consumidor global actual:

  • Perfil fresco y frutado, fácil de tomar, inmediato.
  • Versatilidad total en coctelería: Spritz, Tonic, Mimosa, Hugo… es el espumoso preferido de los bartenders.
  • Imagen internacional sólida, moderna, aspiracional, con fuerte presencia en lifestyle y turismo.
  • Logística eficiente y precios accesibles, lo que asegura competitividad en todos los mercados.
  • Estrategia global unificada: Italia vende Prosecco como experiencia, como estilo de vida, no solo como vino.

El resultado: un producto que entiende como pocos el momento de consumo actual y lo capitaliza sin fisuras.


El boom que reconfigura al espumoso

Lo interesante del fenómeno Prosecco es que no compite por tradición, sino por inteligencia comercial. Mientras Champagne sigue siendo el símbolo de lujo y Cava lucha por reposicionarse, Prosecco ofrece algo que hoy el público pide a gritos: frescura, simpleza, disfrute y precio contenido.

En un mundo que busca brindar más seguido, sin esperar una ocasión especial, el Prosecco se volvió la respuesta natural.


El espumoso vive uno de sus mejores momentos y el Prosecco es su motor.
Lo que Italia logró en pocos años es un caso de estudio para cualquier región vitivinícola: lectura fina del consumidor, consistencia de marca y estrategia global coordinada. Hoy, mientras el Champagne defiende su pedestal y el Cava intenta reconquistar terreno, el Prosecco sigue creciendo, entrando a nuevas barras, nuevos países y nuevas generaciones, y todo indica que este fenómeno recién empieza.