Platos para maridar un brunch en casa con rosé

¿Hay algo más veraniego que una botella bien fría de rosé? Independiente de que afuera haya truenos y relámpagos, los vinos rosados tienen esa capacidad de hacernos sentir más frescos y livianos. Puede ser porque son una alternativa a los vinos más comunes: tintos y blancos. O también por su atractivo color. Lo cierto es que una vez abiertos, los rosados sobre todo destacan por su gran versatilidad. Gracias a sus sabores a fruta fresca, delicadeza y cremosidad en boca, son un gran aliado para diferentes ocasiones.

Para Massimo Leonori, Head Sommelier de Concha y Toro, la idea es acompañar al rosé con preparaciones delicadas porque es un vino suave. “Un clásico para brunch es el Antipasto Prosciutto e Melone. La idea es que sea con jamón, y que el melón sea bastante maduro y dulce también”, explica Leonori. Quien sugiere maridar este plato con Casillero del Diablo Rosé o con Trivento Reserve Rosé, ambos de la variedad Malbec. “El prosciutto es salado, entonces necesita un vino que sea redondo y cremoso para suavizar esta sal. Además, la acidez de estos vinos ayuda a limpiar la grasa del prosciutto en la boca. Mientras que el melón ayuda al contraste dulce y salado, donde el vino está para complementar sin intervenir el sabor de la comida”.

Antipasto de Jamón y Melón

Ingredientes (para 4 personas):

1 melón maduro

200 g de jamón crudo (prosciutto o jamón serrano)

Aceite de oliva extra virgen (opcional)

Pimienta negra recién molida (opcional)

Hojas frescas de albahaca o menta (opcional)

Pan o grissini para acompañar

Instrucciones:

  1. Preparar el melón:

Corta el melón por la mitad y retira las semillas.

Pela el melón y córtalo en rodajas finas o en medias lunas.

  1. Montar el plato:

En un plato grande o una tabla de madera, coloca las rodajas de melón de manera ordenada.

Toma las lonchas de jamón crudo y enróllalas ligeramente o déjalas caer sobre las rodajas de melón, creando un contraste visual atractivo.

  1. Toques finales:

Rocía un poco de aceite de oliva extra virgen sobre el jamón y el melón.

Añade una pizca de pimienta negra molida para darle un toque de sabor.

Decora el plato con algunas hojas frescas de albahaca o menta para un toque fresco y aromático.

  1. Servir:

Sirve el antipasto acompañado de pan crujiente o grissini. También puedes añadir otros ingredientes a la tabla, como aceitunas, quesos y frutos secos, para completar la experiencia del brunch.