Para los que dicen que la pinta es lo de menos, tengo que decirles que este rosado tiene todaaaaaa la facha! una botella que te entra por los ojos y una refinada imagen lo hace el regalo ideal a este vino
Pablo Sánchez eligió un Pinot Noir de un solo viñedo (single vineyard), el cual cosecha en tres pasadas y los elabora diferente, dos en blanco y una con maceración pelicular. Así logró este flamante rosé de aromas muy frutados con algo de almíbar.
Refrescante y de buen volumen, con notas de peras y flores blancas.

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