Semana del Torrontés de Altura: El blanco más argentino sigue conquistando el mundo

El Torrontés, ese vino que huele a verano, a flores y a fruta fresca, vuelve a ser protagonista en esta Semana del Torrontés de Altura. Ligero, aromático y encantador, es un varietal que no solo representa la identidad del vino argentino, sino también su capacidad de adaptarse, reinventarse y conquistar nuevos paladares en todo el mundo.


ADN argentino

Los estudios genéticos confirman que el Torrontés es fruto de un cruce natural entre Criolla Chica y Moscatel de Alejandría, lo que explica su perfume intenso y su carácter único. En Argentina existen tres variantes —Riojano, Sanjuanino y Mendocino—, pero el Torrontés Riojano es el que alcanzó mayor reconocimiento internacional por su fineza aromática y su equilibrio.

Es, además, el único varietal blanco autóctono de la Argentina, una rareza en el mapa mundial del vino, capaz de expresar con elegancia los suelos y climas del noroeste, donde la altura y la amplitud térmica le otorgan su sello inconfundible.


Un varietal en expansión

Aunque 2025 encuentra al sector vitivinícola atravesando un contexto de exportaciones más moderado, el Torrontés sigue siendo el blanco más representativo del país y uno de los de mejor desempeño en el mercado internacional.

Durante 2025, se cultivaron unas 8.845 hectáreas de Torrontés en Argentina —el 4,4 % del total del viñedo nacional—, con Mendoza, San Juan y La Rioja como principales provincias productoras. Dentro de esa superficie, el Torrontés Riojano, con más de 7.000 hectáreas, se consolidó como la segunda variedad blanca más plantada del país.

Históricamente, el Torrontés ha liderado las exportaciones de vinos blancos a granel, ocupando el segundo lugar general detrás de los tintos tradicionales. Su éxito se apoyó sobre todo en los mercados escandinavos, con Suecia y Dinamarca concentrando más del 80 % de las compras de este varietal argentino.

Si bien el 2025 presenta una baja global del 8,4 % en las exportaciones de vino y del 11,9 % en los embarques de granel, el Torrontés mantiene su demanda firme, sostenido por su buena relación calidad-precio y por su versatilidad para blends y bases de espumantes.