“Cuando estudiaba Enología y fruti-olivicultura a los 17 años , pupilo en la escuela “Don Bosco” en Rodeo del Medio-Maipu –Mendoza , soñaba con ser un exitoso jugador de futbol y sólo pensaba en el partido del fin de semana.
Hasta que el Reverendo Padre Francisco Oreglia , el gran enologo del sigloXX , ¡Me mandó a rendir enología a diciembre y marzo!
Ahí le empecé a tomar el gustito a esta apasionante ciencia aplicada, que a pesar de intentar ser exacta, cada día es más humana.
Pero cuando la Enologia se vuelve más humana es importante evitar las debilidades de los hombres como el narcisismo, la soberbia, la ostentación, los celos. En el vino solo vale hablar en primera persona del plural. Los craks solo ganan partidos, pero los equipos ganan campeonatos.
Cuando un vino se vuelve más humano debe ser más terrenal y menos narcisista.
Los vinos de autor tienden a ser imprudentes – egoístas y egocéntricos .
Angel Mendoza
También te puede interesar
-
Messi, el vino y la libertad de tomarlo como quieras
-
Trivento abre Casa Drummond: identidad, historia y Malbec en la cuna mendocina
-
El tinto cambia de piel: menos alcohol, más precisión
-
Vino naranjo: el blanco que se cree tinto
-
Lo de Granado abrió nuevo local en Echesortu y sigue creciendo en Rosario