Close up of different wine bottles at a wine store

 Consumo: El vino mundial se tomará en serio la reducción de peso de las botellas de vidrio

A pesar de los muchos y meritorios esfuerzos realizados en las últimas tres décadas, la industria del vino aún no ha encontrado la forma de que los consumidores abandonen su amor por la botella de vidrio de 750 cm3. Parte del problema es que las botellas de vidrio funcionan muy bien desde el punto de vista del consumidor: parecen más respetuosas con el medio ambiente que el plástico, transmiten seguridad al reflejar los valores, la tradición y la calidad del vino, y quedan bien en la mesa. En noviembre pasado, desde Wine Inteligence informaron de un estudio de consumidores que mostraba que el 55% consideraba que el vidrio era una forma «sostenible» de envasar el vino, frente al 35% que pensaba que una bolsa en una caja era sostenible.

¿Por qué es importante? Una botella de vino de vidrio estándar, con un peso seco típico de 500 g, representa el 29% de la huella de carbono de un vino, según un estudio de 2011 realizado por PE International para el Wine Institute of California. Sin embargo, hay muchas botellas de vinos tranquilos que tienen un peso sustancialmente mayor, con un peso de casi un kilo en algunos casos, lo que hace que la parte del envase en la producción de carbono del vino se acerque al 50%, y la producción total de carbono aumente en torno al 10%, según el mismo estudio de PE.

Por lo que para Wine Intelligence ésta es una tendencia para el mundo del vino, puesto que una botella liviana reduce sustancialmente la parte del envase: aproximadamente 1 gramo de carbono por cada gramo de vidrio, dependiendo de la proporción de vidrio reciclado que se utilice, y eso antes de cualquier ahorro en el transporte. Si se retira la cápsula de papel de aluminio y se añade un corcho natural (y se contabiliza todo el beneficio de la captura de carbono en un bosque de corcho, según un estudio de EY, encargado por el fabricante de corcho Amorim en 2019), se obtiene un producto cuyo envase es casi neutro en carbono.

¿Por qué cambiará esto en 2022? Preciamente preveén que sea una de las tendencias para el mundo del vino porque figuras influyentes del sector del vino, como Jancis Robinson MW y Tim Atkin MW, llevan mucho tiempo haciendo campaña contra las botellas de vino pesadas. Ahora, este poderoso grupo de personas influyentes está reuniendo a una coalición cada vez mayor para su causa. En esta coalición se incluyen ahora los principales minoristas, que utilizarán su poder de compra (y la necesidad de cumplir sus propios objetivos de reducción de emisiones de carbono) para presionar a los proveedores para que se comprometan a utilizar vidrio ligero siempre que sea posible (el vino espumoso seguirá necesitando un vidrio más pesado para hacer frente a la presión del gas).

Desde un punto de vista más pragmático, las tensiones en la cadena de suministro global, en términos de aumento de los costos de las materias primas, el incremento de los costos de combustible y transporte, y la reticencia de los minoristas a repercutir los costos en los consumidores, obligarán a los productores a buscar ahorros siempre que estén disponibles. Los envases innecesarios parecen un lugar obvio para empezar y engrosan estas tendencias para el mundo del vino.